| Racing | 2 |
|---|---|
| Murcia | 0 |
Racing: Coltorti; Valera, Garay, Oriol, Christian (Moratón, min 79); Munitis, Colsa, Luccin (Lacen, min 35), Serrano; Juanjo (Pereira, min 69) y Tchité.
Real Murcia: Elía; Iván Malón, Xisco Campos, Balogh, Lillo (Nuñez, min 46), Marañón; Bruno (Montoro, min 69), Mejía, Kabous; Dialiba (Iván Alonso, min 69) y Sikora.
Goles: 1-0, min 12. Tchité. 2-0, min 84. Pereira.
Árbitro: Arturo Daudén Ibáñez (comité aragonés). Mostró cartulinas amarillas a Lillo, Mejía, Kabous, Montoro y Marañón por el Murcia y a Serrano y Oriol por el Racing.
Incidencias: Partido de vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en los Campos de port de El Sardinero ante 12.558 personas (ida 2-1). Se guardó un minuto de silencio por Martín, Lobera Bascuña, "Tino Lobera", portero del Racing en dos etapas (1948-1950 y 1953-1960).
Alfredo Matilla | 13/11/2008
El Racing remontó y continúa de fiesta tras sufrir un cambio radical. Tchité, en estado de gracia (seis goles en los últimos cuatro partidos), volvió a ser el héroe al convertir de nuevo en oro una patata sin rumbo. El acierto fue posible otra vez gracias a la ayuda de un defensa rival. El domingo su colega fue Camacho.
Esta vez escogió a Lillo. Su tanto dio la vuelta al 2-1 de la ida con justicia, pero Daudén, a cinco minutos del final, se encargó de finiquitar al Murcia. En la jugada polémica, el línea había señalado un fuera de juego de Pereira que, por si las moscas, había finalizado la misma con un toque picado que acabó en las mallas. Aun así, y para sorpresa de todos, el colegiado pasó de su compañero y dio validez a su incursión. Quizás entendió que el balón, al recibirlo tras una pared, procedía de un contrario. Sinceramente, su decisión pareció equivocada pero Clemente no puede aferrarse a ella para justificar la derrota. El Murcia ya había perdido mucho antes. Casi desde que salió. Revisen su defensiva alineación.
Muñiz, por el contrario, apostó por una mezcla entre suplentes con galones, meritorios, aspirantes a titulares e indiscutibles, así que ya no podrá ser criticado por tirar ninguna competición. Y su atrevimiento fue de agradecer, pues el Racing ofreció unos primeros 25 minutos sensacionales. Aunque también fueron los únicos. El equipo estuvo muy bien plantado en defensa, seguridad que multiplicó el Murcia con su indolencia. Además, el técnico dio rienda suelta a sus laterales. Un libertinaje en el que se evidenció que Valera es mejor defensa que interior porque con metros sorprende y desborda. Sin ellos sólo lucha y cabecea.
Los mediocentros se sumaron a la fiesta. Luccin tocó y descongestionó como debe hasta que se lesionó y Colsa estuvo combativo y tuvo llegada. Pero el mejor de todos volvió a ser Munitis. Con tanta intermitencia como maestría. Al ariete, ahora desplazado a la banda por necesidades del guión, sólo le faltaba físico para regalarnos sus mejores detalles. Y ya parece que lo tiene. Se metió desde la banda al centro con mucho peligro y conectó con los delanteros con gran picardía. Está tan sobrado que hasta le dio para gozar de una buena ocasión de gol merced a un potente testarazo y regaló pinceladas. Muchas, porque le sobran.
Aunque no logró mojar, elaboró el primero. Él fue quién coordinó la decisiva jugada local en esta primera mitad. El del Pesquero recibió un balón de Serrano en la media luna del área, lo controló, se revolvió y, al no tener opciones de disparo, abrió a la derecha aprovechando la llegada de Tchité. El burundés, en estado de gracia, empalmó con la misma calidad que casi siempre (poca). Su lanzamiento se marchaba fuera de banda pero pegó en un defensa pimentonero y sorprendió a Elía. Gol. Parecido al del pasado domingo. Con idéntico valor.
¿Y el Murcia?, se preguntarán. Pues acudió a la cita con unas formas y temores esperadas viendo a Clemente en su banquillo. Cinco defensas ocuparon la línea de atrás pero hubo más destructores esparcidos por el campo, caso de Mejía. Con tan poco talento hubo escasa creación. Sólo un disparo lejano de Bruno en el minuto 23 fue su única aportación ofensiva en el primer asalto.
Con el resultado ya en contra, el técnico de Barakaldo sustituyó a un defensa por un mediocentro, que es equiparable en cualquier otro entrenador a que mande a su portero rematar los córners. Y le salió bien. Su equipo comenzó a dar otra imagen. Como si de verdad quisiera pasar la eliminatoria. Cogió mejor la zona de rechace y entró por bandas, sobre todo Dialiba. Sin embargo, su mejor ocasión llegó a balón parado. Xisco Campos remató sólo en el segundo palo. Fuerte y picado. Coltorti reaccionó.
El Racing entendió que sestear le podía salir caro así que reaccionó. Munitis, Tchité por dos veces y Jose Moratón, con un testarazo que se estrelló en el muñeco, pudieron dar la puntilla antes al Murcia. Pero Daudén prefirió ser el ejecutor.
Tal y como sucedió en el Nuevo Estadio de La Condomina, Javier Clemente estuvo hablando largo tiempo, prácticamente durante todo el calentamiento de las dos escuadras, con los dos técnicos racinguistas, Juanjo y Muñiz. Seguro que sólo dio buenos consejos.
Pereira Fue un revulsivo para los locales. Metió el segundo tanto con mucha calidad técnica.
Munitis El delantero racinguista está que se sale. Trabaja, asiste y remata. Sólo falta el gol.
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IMAGEN: Tchité remonta y Daudén machaca
A FONDO: Racing
