Jose L. Artetxe | 05/11/2008
La realidad es la que es y no podemos volver la cara: cinco puntos y penúltimos en la clasificación. Las sensaciones positivas o los buenos momentos del equipo en los partidos pierden su valor porque lo que manda es la tabla. Es normal que haya nerviosismo, incertidumbre en el ambiente. Llevamos cinco jornadas sin ganar y a nadie le pueden sorprender las opiniones y las especulaciones que se están escuchando. Asumiendo esta realidad que vivimos, a los profesionales no nos queda sino pensar en que estamos capacitados para sacar esto adelante, y lo digo desde el convencimiento.
En el vestuario se han escuchado referencias a eso que pasó, a que se vivieron situaciones dramáticas. Lo de ahora, de momento, es delicado, pero no creo que sea dramático. Si no hay un giro radical puede que nos encontremos en breve en una situación comprometida. Pero se considera que con el trabajo y la unión del grupo se puede superar. Claro que esto debe plasmarse en el día a día y sobre todo en los partidos. Por entrega y esfuerzo no se pueden hacer reproches a la plantilla, aunque haya cosas que no se estén haciendo bien, que hay corregir ya. No hay mucho margen.
Cada cual hace su valoración. Me gusta tener una mentalidad positiva, pero la realidad es muy palpable, es una situación clarísima y no te puedes escudar en que estamos en noviembre y queda mucho, porque la dinámica de resultados es la que es y así no se puede seguir dos o tres semanas más. Los demás equipos van sumando, hay que poner las medidas y entrar en una inercia buena, ya no hablo de juego, sino de puntos, de sumar nosotros también. Si hay que ganar de cualquier manera, pues bien, hace falta, aunque soy de los que piensan que jugando bien al fútbol es más fácil puntuar.
Ya he dicho alguna otra vez que el equipo está siendo irregular, también en cada partido, es verdad. No ves una explicación a que en noventa minutos salgan cosas tan dispares.
Ya, pero pase o no algo, un gol en contra por ejemplo, el desarrollo del partido cambia mucho. El otro día, en el descanso contra el Villarreal, estaba convencido de que ganábamos el partido por cómo estábamos jugando. Así salimos y enseguida encajamos y empezaron unos desajustes que antes no hubo. El día del Sevilla de estar la situación controlada pasamos a ser un juguete en manos del rival,...
Es una máxima. A menudo se manejan tópicos en el fútbol, pero este es algo más que un tópico. La medida suele ser esa. Nosotros tenemos que seguir creyendo en nuestras posibilidades y analizar las causas de esa irregularidad. El entrenador también es responsable del buen fútbol que se ha hecho.
Sí, tirar al entrenador es lo más fácil, más que desprenderte de los jugadores que no están dando el nivel esperado. Debemos estar a muerte con el entrenador porque así tiene que ser y elevar, si cabe, la aportación de cada uno. Estamos a tiempo de hacerlo, pero tiene que ser desde ya. No hay grandes diferencias en la clasificación, pero en pocas jornadas sí las habrá y quedarte en la parte de abajo desgasta muchísimo.
Sí, va a ser una semana... Ahora hay que centrarlo todo en este domingo, pero iremos a ese partido sabiendo lo que hay luego. La necesidad te lleva a mirar un poco más allá del siguiente partido porque sólo con ganar en Mallorca no basta. El desaguisado que has hecho en nueve jornadas pasa por responder en otras tantas para normalizar la situación.
Asumo el problema en lo que me toca, pero cuando se defendía mejor también sostenía que era gracias a la labor de todos. Creo que el problema está en la irregularidad de la que hablaba antes. A este equipo mantener la portería a cero le da mucha seguridad, es fundamental para que esté más sereno y confiado.
Sí, pero no diría que es por impaciencia porque sería muy injusto con la afición. Su malestar tiene también que ver con las expectativas creadas. Se ha fallado en el inicio del año y de nosotros depende que vuelva a haber ilusión. Las reacciones de la afición pueden ser de todo tipo, pero hay que tratar de que la ansiedad no entre en el vestuario porque si empieza a quemarnos el balón... Somos conscientes de la inquietud del entorno, por la calle no vamos con una venda en los ojos o con tapones en los oídos, los aficionados te transmiten lo que sienten ahora y es lógico.
Hay que tratar de mejorar lo que ya se ha hecho, pero empiezas la Liga con cero puntos, no con puntos sumados el año anterior. Lo realizado en la Liga pasada debería haber servido para tener los conceptos claros, el bloque es el mismo. Yo confiaba en que eso fuera así, pero no lo hemos conseguido, no hay esa pauta en el juego que hacemos. Estar con opciones de entrar en Intertoto no te da nada para el futuro. Somos conscientes de lo que no estamos haciendo bien y estamos en una dinámica peligrosa.
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