Juan Jiménez | 21/09/2008
Es un día maravilloso, Almería y Málaga compartiendo vivencias en Primera. Presidentes comprometidos, aficiones que disfrutan. El brillo de lo nuevo. Porque España mira este partido como un derbi fresco, del que no tiene recuerdos, precedentes, y tampoco últimas noticias. Talentos enigmáticos como el diminuto Piatti, ilustres regresos como Luque, seleccionables a corto plazo (Negredo), aspirantes a recambio de Sergio Ramos en el futuro (Bruno y Jesús Gámez), malagueños con pedigrí en la otra trinchera (Juanito), aficiones que no rivalizan, sólo presumen de lo suyo y se aprecian, estadio funcional y posmoderno. Partidazo.
En día de derbi sevillano, está bien que Almería y Málaga presuman de andalucismo oriental, de lo bien que han hecho las cosas en los últimos años, cada uno en lo suyo. Si el Almería cotizase en bolsa, estaría por las nubes. Después de ascender y consolidarse en Primera, y en lugar de tomarse las marchas de Melo y Emery a la tremenda, contrató a Arconada, peleó para que sus tesoros no se marchasen y va a por la cima. Parecía imposible, pero el nuevo Almería podría ser mejor que el anterior, quién lo iba a decir.
En Málaga, casi un mes después de empezar la Liga, todavía se están frotando los ojos. Sí, han vuelto al jardín de los ricos, y conviene que lo adviertan pronto, porque aquí las oportunidades no vuelven. La Primera te devora, y el Málaga anda un escalón por debajo de su rival de hoy (en la configuración del equipo y en la clasificación), pero tiene mucho orgullo. Es ciudad de fútbol y sus siete años consecutivos le dieron el sentimiento de pertenencia a una clase. Por eso su gente cogerá hoy los coches, hará la ruta de la muerte que se hizo tan tristemente célebre en la Guerra Civil y se plantará en Almería.
Málaga cree en su equipo y se lo demuestra. Lo sabe bien Fernando, que después de su exilio por Madrid, Valladolid y Sevilla, se vestirá hoy de nuevo de blanquiazul. Fernando huele a Málaga por los cuatro costados, y todos se congratulan de un regreso que es de justicia moral. Será suplente.
La partida Arconada-Tapia empezará por otras piezas. Negredo y Luque son los piratas del Mediterráneo, los jefes de la banda, sus equipos no irán a ningún lado sin ellos. Y la improvisación se llama Piatti. Duende o Plumero, el mote queda a elección particular, todos sospechan que este hijo de la cantera de Estudiantes está para grandes cosas en la Liga. Parece un día perfecto para asomarse al fútbol. Presumamos de Málaga y Almería.
El césped Ha mejorado pero sigue en mal estado. Quizá perjudique algo más al Almería por su tipo de juego.
Estrategia El Almería la borda y el año pasado le dio 15 goles. En el Málaga esperan que Duda empiece a dar frutos.
Laterales Son bastante ofensivos, pero destacan especialmente los derechos Bruno y Jesús Gámez.
Corona El futbolista que añora el Málaga, extraordinario en la creación, está alcanzando cotas que ya no se esperaban en Almería.
Pablo Barros El pitbull del equipo. Impresionó ante el Athletic y hoy mismo debe refrendarlo ante el Almería.
Arconada confía en los mismos hombres que empataron al Valencia, pero cita a José Ortiz por Solari.
Antonio Tapia repite la última convocatoria con la inclusión de Fernando y la ausencia de Cheli.
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IMAGEN: Piratas del Mediterráneo
A FONDO: Almería
A FONDO: Málaga
