Serguei Brovtsyn | 13/10/2008
Está claro. Lo importante era conseguir la victoria en nuestro último partido contra el Recreativo y así da gusto irse unos días de vacaciones.
Creo que tanto el equipo como yo estamos atravesando por un buen momento. El Málaga ganó por 0-4 en Huelva y yo pude ser partícipe de ese resultado. Pero no hay que relajarse, tenemos que seguir trabajando porque no hemos hecho nada. Nos vamos de vacaciones, pero con la mente preparada para competir.
No sabría decirlo. Si contamos la pretemporada, no creo. Hice una preparación muy buena, trabajé para el equipo e incluso metí algún que otro gol. Lo que pasa es que en los últimos dos partidos he tenido minutos y pude demostrar más cosas sobre el campo.
No, no. Si algo tengo, es que mentalmente soy fuerte. Nadie me va a sacar de mis casillas y es una de mis virtudes. Siempre seré el mismo. Aunque esté jugando más ahora, nada ha cambiado para mí.
Puede ser. Es mi estreno en Primera y, claro, todo el mundo mira para ver cómo me salen las cosas. Se me puede discutir, pero trabajaré a tope para quedarme en esta categoría.
La verdad es que nunca me imaginé jugando en Primera con el Málaga. Pero dicen que los sueños se cumplen y aquí estoy, intentando darlo todo por mi equipo.
Pues sí. Estuve muchos años yendo y viniendo a Marbella mañana y tarde. Cuesta mucho, pero las ganas de jugar al fútbol y la ilusión de convertirme en profesional siempre me han empujado hacia adelante. Mis amigos también me han apoyado y eso se agradece.
Si es lo que quiere el entrenador, yo estoy encantado. Lo importante es participar y que se vayan sumando puntos. Quien brille es lo de menos.
(Risas). Eso me dicen algunos en el vestuario, pero la verdad es que me da igual cómo me llamen. Lo importante es jugar, cumplir y disfrutar con el fútbol.
Marcelino Torrontegui (masajista del equipo) empezó con sus bromitas tras lo de Huelva y al final se me quedará por su culpa...
Un poco tronco, pero defensivamente es un cañón. Estamos hablando de un titular indiscutible en el Milán y en la selección campeona del mundo.
La misión de un pivote es hacerlo bien y que no se noten los fallos. Hay que robar, no perder el balón y si hace falta dársela al de al lado, pues no pasa nada.
Me veo capaz de muchas cosas, pero sobre todo de ayudar al equipo. Aunque individualmente me vea suelto, el equipo es la base para todos.
Aprendo mucho con él. Muñiz me daba confianza, pero Tapia me enseña muchísimo tácticamente. Antes era más desordenado y gracias a él estoy mejorando.
La verdad es que sí, pero es bueno que me hable tanto porque sería peor que se me pudiesen ver más fallos.
Miguel Ángel tiene una matrícula en táctica y con el balón en los pies es muy bueno. Lolo es muy aguerrido, fuerte y polivalente, un gran fichaje. Y Pablo (Barros) es eléctrico, gran defensor y un incordio en los entrenamientos (risas).
Todos nos llevamos muy bien y la competencia es muy sana. El entrenador dirá quien juega y quien no, así que nosotros no nos tenemos que pelear ni por eso.
El año pasado ya teníamos un vestuario enorme, aunque ahora haya más calidad.
El fútbol es más rápido y arriba te perdonan menos.
Nos salvamos seguro.
Imprimir
Enviar
Estadísticas
¿te interesa?

