VUELTA A LOS ORÍGENES
JAVIER LUJAMBIO
Los primeros Juegos de la era Moderna no se podían disputar en otro lugar que
no fuera la patria madre de las olimpiadas y, por ello, en una reunión del Comité Olímpico
Internacional (COI) presidida por el Barón de Coubertin celebrada en París el 24 de junio
de 1894 se decidió por unanimidad la sede de Atenas.
A pesar de haber sido elegida, la precaria situación económico-política del país heleno no
permitía la subsanación de los gastos que el evento supondría, pero el entusiasmo que creó
la reedición de tan antigua tradición en la población invitó a aceptar los proyectos de Coubertin
y comenzó la búsqueda de recaudación de fondos. De estos destacaron las donaciones provenientes
de todo el mundo, pero sobre todo la de George Averofi, un emigrante griego que vivía en Alejandría,
de un millón de dracmas.
Comienza la Era Moderna. Y así, 1.503 años después de la última olimpiada, el 6 de abril de 1896, el rey Jorge I inauguró
oficialmente los Primeros Juegos de la Era Moderna tras escucharse el Himno Olímpico
compuesto por Spyros Samaras, cuya ejecución decidió dirigir él mismo. Por las dificultades que
entrañaban los grandes desplazamientos, sólo 13 de los 34 países participantes en el Congreso
de París acudieron a la cita, aunque también participaron algunos deportistas de manera individual
para un total de 241 atletas, la inmensa mayoría, griegos.
El atletismo fue el deporte que centró el interés principal de estos primeros juegos, con el
estadounidense James Conolly como primer campeón olímpico en triple salto, pero le acompañaron
el ciclismo, la esgrima, la gimnasia, la halterofilia, la lucha grecorromana, la natación, el
tenis y el tiro olímpico.
La afición local se llevó muchas decepciones tras no lograr ninguna de las primeras once
pruebas atléticas. Alguna sangrante, como la victoria en lanzamiento de disco, prueba nacional
por excelencia, del americano Robert Garret, que había llegado a Atenas a participar en lanzamiento
de peso, que también ganó. Pero un desconocido cartero de la localidad de Marousi, Spyros Louys,
salvó el orgullo griego con la victoria, que emulando a Filípides y sobre el mismo recorrido que
trazó éste, ganó la maratón que por la poca exactitud de la época, sólo se disputó sobre 38 kilómetros.
| 1896 | Atenas (Grecia) | > más info |
| 1900 | París (Francia) | > más info |
| 1904 | San Luis (EE UU) | > más info |
| 1908 | Londres (Reino Unido) | > más info |
| 1912 | Estocolmo (Suecia) | > más info |
| 1920 | Amberes (Bélgica) | > más info |
| 1924 | París (Francia) | > más info |
| 1928 | Amsterdam (Holanda) | > más info |
| 1932 | Los Ángeles (EE UU) | > más info |
| 1936 | Berlín (Alemania) | > más info |
| 1948 | Londres (Reino Unido) | > más info |
| 1952 | Helsinki (Finlandia) | > más info |
| 1956 | Melbourne (Australia) | > más info |
| 1960 | Roma (Italia) | > más info |
| 1964 | Tokio (Japón) | > más info |
| 1968 | Ciudad de México (México) | > más info |
| 1972 | Múnich (Alemania) | > más info |
| 1976 | Montreal (Canadá) | > más info |
| 1980 | Moscú (URSS) | > más info |
| 1984 | Los Ángeles (Estados Unidos) | > más info |
| 1988 | Seúl (Corea del Sur) | > más info |
| 1992 | Barcelona (España) | > más info |
| 1996 | Atlanta (Estados Unidos) | > más info |
| 2000 | Sídney (Australia) | > más info |
| 2004 | Atenas (Grecia) | > más info |